miércoles, 27 de mayo de 2015

Hoy casi te escribo

Me parecía indefenso poder escribirte un "¡Hola! ¿Cómo estás?"... No sé ni para qué. Hace más de un mes no hemos cruzado ni una sola palabra y hoy quería escribirte.

Y ahí de nuevo me golpeó el zapatazo en la cabeza: podré escribirte pero ¿estarás dispuesto a contestar? ¿Más aún, a tratarme bien? Y ¿por qué tú no has sentido esas ganas?. Entonces me di cuenta de que el zapato que sentí tenía una tremenda revelación: él ya no te quiere y no tiene la más mínima intención de saber de ti. 

Así que me tomé mi pastilla y me fui a dormir antes de poder hacer cualquier locura. 

Culpas, culpas, culpas y cero disculpas.

Viendo las notas que tengo guardadas en mi celular y son terribles. Cuánta falta de ganas, cuánta falta de comprensión... Y lo único que no faltaba eran los dedos que apuntaban a "tú haces esto" y "yo hago lo otro". 

Nos dedicamos a culparnos de tantas cosas en vez de buscar una solución real que vaya más allá de un beso o un abrazo de reconciliación. 

¡Qué dolor tan grande saber que pudimos haber crecido tanto y decidimos juntos hundirnos! Los dos. Esto de trabajar como pareja fue una utopía para nosotros. 

Y con eso me quedaré, con las culpas que tal vez un día publique... Pero hoy no. Hoy aún te amo aunque la desilusión esté agravando las cosas.

Saber que las cosas mueren, que estamos en un coma eterno, hasta que paren nuestros corazones y digan "hasta aquí".

miércoles, 20 de mayo de 2015

Amenaza

Ya está. Te vas. Después de tantos años, de tanto esfuerzo, de tantas ganas, te vas de mi vida... por una simple razón: tengo que sacarte para poder continuar. 

Y así me cueste lágrimas, sudor y sangre... Te irás... Porque nunca más volviste y ya no pienso esperar.