He practicado un millón de veces todo lo que quiero decirte, me he sentado frente al espejo mientras balbuceaba un montón de palabras que solo me llevaban hacia tu recuerdo y que solo lograban ponerme los ojos cristalinos. He intentado de todas las formas posibles de dejarte atrás y es como que la vida me pone una prueba de fuerza... Y a veces, cuando estoy a punto de caer, respiro fuerte y profundamente, reabsorbo mis lágrimas y me sonrío... Intentando ser menos dura conmigo misma... Porque a pesar de que hay cosas que pasan porque tienen que pasar, me siento culpable. Creo que por costumbre.
Entonces, hoy te veré. Hoy tendré frente a mí la prueba más grande. Tal vez al momento de verte salga corriendo hacia el baño a ahogarme en lágrimas, tal vez suceda que solo me quede un momento para cumplir por ultima vez con un compromiso. Pero ¿y si no pasa nada? ¿Y si verte ya no me duele? Creo que a eso le tengo más miedo, a que esta vez por fin ya no sienta nada.
Antes de verte, quiero pedirte disculpas.
Discúlpame por demorarme en responderte los mensajes, por haber estado tan cansada a veces, por guardame todas las cosas que me pasaban, por los errores que cometí y que no nos llevaron a ningún lado.
Discúlpame por esos últimos mensajes que mandé...
Creo sinceramente que somos dos personas buenas que no se supieron manejar. Creo que nuestro ego se interpuso muchas veces entre los dos y claramente hemos aprendido que no nos llevó a nada grato. No creo que esto sea lo que estábamos buscando. Nos desilusionamos. Esta vez no esperamos que la marea se calme.
Te deseo lo mejor esta noche. Te deseo fuerza, te deseo amor y te deseo paz. Por mi parte, prometo tratar de sonreirte de la manera más cálida posible. Y aunque prezca extraño... No puedo esperar para verte, aunque sea por última vez. Es la única forma de saber en realidad si el sentimiento era lo suficientemente fuerte... En ti y en mí.
Chao, Ferni. Nos veremos pronto.
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